miércoles, 24 de mayo de 2023

Y ahora, ¿qué? ¡Racistas!

Han pasado unos días desde los incidentes en Mestalla y es momento de escribir todo lo que pienso. Nota: escribo en castellano para que más gente pueda entenderlo, pero podría escribirlo perfectamente (o casi) en valencià.

Lo primero: mal, muy mal los cánticos o insultos racistas. Totalmente en desacuerdo. Ahora, si quieres, lee hasta el final y cuando hayas leído todo el texto, entonces si quieres, me llamas racista. Respetaré tu opinión, pero no la compartiré.

Quizá el gesto del dedo señalando a un espectador en la grada sirva para cambiar actitudes, ojalá sea así. Es de valiente hacerlo. Ahora bien, ojalá sea así para todas las ocasiones en las que se dé esa situación. Mucho me temo que no pasará y que la vara de medir no será igual para todos.

El primer problema es el fútbol. Sí, el fútbol. El dinero que mueve el fútbol. Es indecente. Antes, la religión era el opio del pueblo, ahora lo es el fútbol. Y la manga ancha que se ha dado a muchos "colectivos" durante mucho tiempo, ¿o no nos acordamos de los cientos premios Nobel de la Paz que han ganado muchos grupos ultra gestados al calor del presidente de turno? ¿Y la violencia verbal en los campos de fútbol base? Aún recuerdo el impacto que me supuso, cuando tenía unos 16 años, pasar de jugar a baloncesto, donde el público aplaudía y asumía derrotas, a pasar a jugar en campos de fútbol donde recibí amenazas del tipo "te voy a romper la cabeza" (¡por jugar a fútbol!) dentro de un campo. Y no me la rompieron, pero sí que me la golpearon. Para mi satisfacción queda haberles marcado dos goles. En otros deportes hay respeto, hay lucha noble, pero hay respeto. No así en el fútbol.

El segundo problema es la sociedad, el tener que volcar la frustración de cada uno con insultos sobre otros. Difícil solución, es cierto, pero algo habrá que hacer.

El tercer problema es de falta de memoria, de valentía y de no calcular el efecto bumerán que ciertas acciones pueden tener.

En cuanto a la falta de memoria, solo hay que mirar atrás en los más de 100 años de historia del Valencia para comprobar como jugadores de raza negra han jugado en el equipo, como Waldo, Angloma, Edwidges Maduro y los brasileños Mazinho y Viola, dos ídolos brasileños estos últimos. Negros. Queridísimos en Valencia.

En la ausencia de valentía, no hay quien sepa poner el pueblo por delante de sus convicciones políticas o intereses económicos. Nadie. Una pena. 

En lo que al efecto bumerán se refiere, leed esto:


https://www.bbc.com/mundo/noticias-65667359

¿Que hay que erradicar el racismo? Totalmente de acuerdo.
¿Que hay que evitar que una acción puntual sea la mayor campaña de desprestigio que se ha hecho desde un deporte hacia un país? También.

El daño está hecho, la rectificación del entrenador del Madrid llega tarde (por acusar a 46000 personas dentro de un estadio de racistas) y la repercusión negativa a nivel internacional, sin parangón. Que me diga alguien cómo se repara esto. Porque yo sé que existen las favelas en Río y graves problemas en ellas, pero para mí no todos los brasileños o brasileñas son conflictivos. También existió ETA, y para mí la sociedad vasca no es asesina. También en México y Colombia hay cárteles de la droga, y estoy seguro de que no toda la población pertenece a ellos.

Y el último, y para mí el mayor de los problemas, es la falta de contundencia política - nacional y local. En el plano nacional, por lo que yo sé, nadie ha salido a pararle los pies a Lula da Silva. Hay que atajar el racismo, igual que otras actitudes como el machismo y la violencia de género, donde no hay tanta celeridad en apresar a los asesinos de mujeres ni tanto revuelo mediático. No justifico el insulto, insisto, pero en una escala de gravedad, matar a una mujer es mucho más grave. Es un hecho objetivo.

De lo que no tenían idea en Madrid es que dando alas a la acusación popular a Mestalla, el mismo jugador ha señalado públicamente que España es un país racista. España. Ni Mestalla, ni Valencia, sino España. Hasta donde yo sé, Madrid es España, y si tiramos de silogismos, España es racista; Madrid está en España ergo Madrid es racista. Todo Madrid, no se salva nadie, ni Almeida ni Ayuso ni Errejón. Yo no conozco ni a mis vecinos y este señor ya sabe que cada uno de los millones de españoles somos racistas. Sí, señor. De paso ha logrado que a Gabriel Paulista, actual jugador del Valencia, lo estén friendo a insultos desde Brasil por las redes sociales, amparados en la distancia y el cierto nivel de anonimato. Es lo que tiene echar más leña al fuego. Provocar más odio, que andábamos justitos.
Ya he leído que hay ganas de que el Madrid juegue la Súper Liga, pero no por miedo a perder, sino por miedo a la parcialidad de la justicia que siempre inclina la balanza hacia el mismo lado.

En el ámbito local, lo que echo en falta es una comparecencia conjunta de todos los grupos políticos, desde President de la Generalitat Valenciana hasta el último edil de l'Ajuntament de València junto a representantes de los clubes de fútbol valencianos. Todos juntos rechazando el racismo lo primero, pero exigiendo rectificaciones después. Y que se produzca durante la campaña política ante las elecciones dejando de lado diferencias políticas o ambición de poder. En valenciano decimos (y el comentario también es sexista) que "els diners i els collons, per a les ocassions". Sea cuestión de testosterona o estrógenos, esta es una "ocassió". La ocasión perfecta para mostrar unidad ante una campaña que nos está considerando a todos/as l@s valencian@s como racistas cuando esa no es la verdad.

 
Y por último, es una lástima desaprovechar la oportunidad para hacer pedagogía valenciana, para enseñar historia, una historia que se repite más allá del racismo.
Será casualidad que tengamos refranes como "Quan el mal ve d'Almansa, a tots alcança", y no porque tengamos nada contra esa población manchega, sino porque fue la localidad donde el 25 de abril de 1707 los partidarios de Carlos de Austria perdieron la batalla contra Felipe d'Anjou, que en represalia quemó la ciudad de Xàtiva. Los "socarrats", como venganza eterna, tienen (tenemos) un cuadro del figura colgado boca abajo. Eso es inamovible, y deberíamos utilizar ese gesto para castigar a los y las non-gratos ni gratas. Blancos, blancas, orientales o negr@s, non-grata persona, cuadro boca abajo. 

"De ponent, ni vent ni gent, ni casament " creo que no hace falta ni traducirlo, pero el resumen es que aquello que viene del interior de la península, no traerá buenas consecuencias para los valencianos. Podría alguien acusarme de usar la generalización, algo que anteriormente he rechazado, pero estoy haciendo referencia a dichos populares, seguro que no tod@s son así.

¿Imagináis forrar esa grada vacía de Mestalla con dos gigantescas frases? 

"Quan el mal ve d'Almansa, a tots alcança" 

"De ponent, ni vent, ni gent, ni cassament" 

No saldríamos tanto en la tele, pero sabrían lo que hay. Aunque igual cierran una grada ya cerrada por hablar en valenciano. 

También la historia musical valenciana está llena de referencias a la opresión mesetaria y la falta de respuesta por nuestra parte, sirvan como ejemplos:


- Vergonya, cavallers, vergonya
- Què vos passa valencians?

O tantas otras.

El racismo es un problema, la desigualdad en cualquier otro ámbito, también. ¿O ya nadie se acuerda de esto? 

https://elpais.com/deportes/2023-01-23/polemica-por-la-entrega-de-medallas-a-las-campeonas-de-la-supercopa.html  


Nos falta tanto por aprender...