Recientemente se ha desatado la polémica porque el artista Okuda ha pintado el faro de Ajo. Un faro se supone blanco impoluto, o blanco con franjas rojas o azules... o no. Eso debieron de pensar quienes encargaron el trabajo al artista cántabro.
A raíz de que saliera el nombre de Okuda a la palestra, caí en la que había sido el artista de la falla municipal de Valencia Equilibrio Universal en el año 2018 junto a Latorre y Sanz y que no había dejado indiferente a nadie.
Much@s de indignaron, a mí particularmente me pareció algo distinto que abría nuevas vías (para lo tradicional ya tenemos el resto de fallas, ¿no?)
No quiero entrar en ese debate, no es el tema de esta entrada. Lo que me gustaría destacar es que un artista, casi como una empresa, destaca cuando se especializa en algo y en este artículo (quizá sea demasiado pretenciosa la palabra) os traigo tres muestras de ello.
OKUDA
No hay más que contemplar el faro de Ajo
O la exposición que realizó en el Convent del Carme en València también durante marzo de 2018.
Un infinito de colores y formas geométricas que van tomando vida en la cabeza del cántabro y después plasma sobre paredes de edificios para romper la monotonía cromática de algunas urbes. También ha colaborado con el deporte, en concreto con el equipo de baloncesto de Estudiantes, de Madrid en su sede de Magariños.
O con el diseño de esta original camiseta.
Enlazando con las fallas recordé que también el equipo de @Pichiavo diseñó la falla municipal de 2019 "Procés Creatiu", y desde mi punto de vista personal fue otro acierto.
Su estilo se basa en una mezcla que a priori podría considerarse casi un sacrilegio, pero dado que las esculturas originales no se tocan, creo que es acertada y que una vez más, marca y define un estilo. Su principio general es realizar graffitis e incluso golpes o manchas de pintura en tonos pastel sobre esculturas clásicas, ya sean tridimensionales o en un plano bidimensional (dibujar la escultura y sobre ella los graffitis).
Tienen tanto proyectos en exterior, como este, que sería una anodina fachada blanca pero que los artistas logran convertir en un lienzo colorido, y además puede que sea otra manera de acercar el mundo clásico a l@s más jóvenes.
Como en interior
Me planteo a veces si habrán pensado en utilizar como base graffitis o pintadas ya hechas en paredes para, sobre ellas, plasmar dibujos de esculturas clásicas, se lo preguntaré.
Para más información, podéis visitar su web:
Y cerraré la entrada de hoy con uno de los que más me llaman la atención, y una de esas historias que comienza haciendo algo casi por aburrimiento pero esa habilidad se va desarrollando y perfeccionando obteniendo como resultado a Mr. Doodle https://mrdoodle.com/
Una locura bastante graciosa y que puede parecer fácil, pero vista la rapidez de ejecución quizá haya que plantearse esta afirmación. Como presentación os dejo un vídeo de cómo redecoró su habitación.
Tiene más de dos millones y medio de seguidores en Instagram, así que no es raro que lo conozcáis también, pero por si acaso aquí dejo muestra de alguna de sus hazañas. Fijaos que hasta su ropa lleva sus "doodles" o monigotes, podéis compraros una camisetita a un módico precio aquí:
O podéis recrearos en la reinterpretación de "El grito"
En cualquier caso, os recomiendo que visitéis las redes sociales de cada uno de los artistas arriba mencionados o bien sus páginas web.
Como siempre, espero que os haya gustado, y si veis que algo no es correcto decídmelo por favor abajo en los comentarios.
¡Gracias!







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