lunes, 24 de agosto de 2020

Palabras sincronizadas

Quien me conozca un poco sabrá que me gustan los juegos de palabras y jugar con las palabras. Me sigue fascinando que seamos la única especie en la Tierra capaz de representar con símbolos el idioma que hablemos y al mismo tiempo me da por pensar que si los delfines del Mediterráneo serán capaces de entenderse con los del Pacífico en su idioma, si tendrán dialectos, idiolectos... 

Al mismo tiempo siento la necesidad de darle nombre a distintas situaciones, acciones u objetos que, desde mi ignorancia, carecen de una expresión en castellano o valenciano. Intentaré explicar una de esas situaciones y con algo de suerte conseguiré aproximarme a darle nombre. 

Muchas veces voy conduciendo y pensando en asuntos tan profundos como si para los terraplanistas la tierra acaba en un terraplén y entonces deberían hacerse llamar terraplenistas... O debatiendo conmigo mismo temas de más calado que no vienen al caso. Y entre cambiar de cuarta a quinta o reducir de marcha a la vez que piso el embrague -no, mi coche no es automático- pasa por mi cabeza alguna palabra que no es de las que más se utilice habitualmente, por ejemplo "molino", y mientras adelanto a ese camión observo que en la lona lleva la fotografía de un molino y la marca de queso que transporta es "Molinos de Castilla" (invent!). 

Lo primero de todo es analizar la cantidad de cosas que se pueden hacer y pensar en apenas veinte segundos; lo segundo es ser consciente de cuánto cuesta describir esos segundos sin que se haga pesado y lo tercero y último es entender qué extraña coincidencia propicia que yo piense en una palabra y al momento ésta se materialice en forma de imagen, texto o sonido si es pronunciada por algún/a locutor/a a través de la radio. 

Para mí, una buena manera de llamar a este tipo de episodios sería "Sincronomía". De sincro (simultáneamente, al mismo tiempo), y ónoma (nombre). 

Recuerdo que de pequeño, si dos personas pronunciábamos la misma palabra a la vez, el primero que decía "Filipinas" tenía el privilegio de silenciar a su contrincante hasta que alguien pronunciara su nombre tres veces consecutivas. Juegos de niñ@s. Me consta que ahora la palabra clave es "chispas". Así que cuando ahora digo al unísono lo mismo que otra persona pienso que ha ocurrido un filipinas (sí, con minúscula) o un chispas, pero esta vez por suerte o por desgracia con según quién coincida, sin el poder del "mute". 

3 comentarios:

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  2. Respuestas
    1. En un concepto más amplio podría ser, pero normalmente la serendipia hace referencia a una casualidad descubriendo algo que se está investigando. En lo que escribo no es el caso, pero gracias por el aporte.

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