No acostumbro a escribir críticas musicales, primero porque no soy ni mucho menos experto en la materia y segundo porque ya hay profesionales dedicados a ello. No obstante hoy haré una excepción.
Quien me conoce sabe que me gusta Vetusta Morla y recientemente han publicado disco, cómo no había que escucharlo de cabo a rabo. Su primer señuelo fue "Te lo digo a ti", una voz distorsionada y unas guitarras que van tomando protagonismo y adquiriendo potencia a medida que avanza la canción.
- ¡Qué canción más rara! No se entiende la voz de Pucho.- Es lo que much@s pensamos cuando oímos la canción incluso hasta una tercera vez. Es cierto que cojea la inteligibilidad del texto en este tema, pero nada que no pueda arreglarse apoyado en un papel con letra negro sobre blanco.
Fueron lanzando pequeños cebos a través de las redes sociales donde descubrían una pequeña parte de cada corte del disco. Hasta que llegó el día D. Tiraron de aquella tela que cubría su obra para dejarla expuesta, desnuda ante el público.
Quien no conozca al grupo ni tenga esa curiosidad musical innata en muchos pensará "vaya pufo de disco", "no hay más que ruidos" o "se han pasado de listos". Oirá el disco una vez y ya. Es posible que reniegue de por vida de Vetusta. No les llevaré la contraria ya que en cierto modo tienen razón.
Quien haya tenido paciencia para volver a escuchar el disco y descifrar sus letras pensará que es un alarde de egocentrismo, un Sálvame de la música independiente y una endogamia entre 10 canciones alrededor de un mismo tema. Y no seré yo quien les lleve la contraria.
L@s que conocemos y seguimos al grupo nos quedamos boquiabiertos, pues veníamos de una deriva donde todos los arreglos confluían en algo redondo, sin margen de error. Un disco en el que el directo no daba demasiado juego pues con ceñirse a reproducir las mismas canciones nota a nota, compás a compás...estaba hecho. Demasiado perfecto para mi gusto. Y de esa deriva controlada pasamos a este huracán que en la primera escucha te parte el maxilar.
No puede ser, tengo que volver a escucharlo. Y la tercera vez con las letras delante. Y la cuarta con los vídeos subtitulados de youtube. Y a la quinta encuentras que las piezas del puzzle van encajando; que la valentía del grupo por hacer borrón y cuenta nueva, por romper con lo anterior que les conducía a un callejón sin salida para mantener el tono de La Deriva, por reinventarse, por explorar nuevos senderos, por crear una historia para un disco a partir de un estado de ánimo - no individual, sino del grupo-, que la valentía digo tiene como premio 10 temas que se digieren muy poco a poco, que requieren de varios gintonics musicales para conectar con ellos.
El siguiente estado es el bucle, el vinilo - si es que lo tuviera - ya estaría rayado. Interiorizas las canciones, descubres las metáforas de las letras, las guitarras, esa percusión...Y aquí es donde vienen las perlas, un "Consejo de sabios" o un "23 de junio" que no dejarán indiferente a nadie y que estoy deseando escuchar en concierto.
Diez canciones, diez. Pocas se nos antojan, pero bien trabajadas. Un salto al vacío, un cambio casi radical donde han evitado alusión espefícica alguna al Ave Fénix, porque si no, no serían Vetusta Morla.