lunes, 29 de febrero de 2016

Historia de la mascletà

(Si alguna de las fuentes citadas al final del artículo desea que no publique su texto, por favor pónganse en contacto conmigo y lo retiraré)


Según el diccionario de la traca valenciana (PINCHA AQUÍ PARA VER TODO EL DICCIONARIO), se define como Mascletà:

Disparo de Fuegos en las fiestas de hombres que terminan con el disparo de la Canterella Mascle. En la Segunda y Tercera Épocas de la Traca, todo disparo de Traca al mediodía después de las misas mayores, donde cabe decir que la traca valenciana se divide en tres épocas:
  • Primera etapa (desde los años 1714 al 1814).
  • Segunda etapa (desde 1814 hasta los años 1907-14, influenciada por la Exposición Regional de 1909).
  • Tercera y última etapa (desde 1914 hasta la época actual, el presente día).
La traca valenciana nació en 1714 fruto del castigo que los Borbones infringieron a Valencia por su apoyo a la causa de los Austrias en la Batalla de Almansa (Albacete, 25 de abril de 1707). La traca valenciana nació en 1714 fruto del castigo que los Borbones infringieron a Valencia por su apoyo a la causa de los Austrias en la Batalla de Almansa (Albacete, 25 de abril de 1707). Apostar por el perdedor, Carlos de Austria, no sólo supuso a esta región perder sus derechos forales. Dado que fue en la ciudadela de Valencia, sede del principal taller armero de la costa mediterránea, donde se armó a los soldados de las huestes derrotadas, Felipe V ordenó desmantelar la fábrica. 

Sin quererlo, el Borbón dio pie, según tienen investigado los síndicos miembros de la Asociación Cultural de Amigos de la Pólvora, al nacimiento del fuego valenciano de la traca. Ocurrió así: mientras la maquinaria gruesa del taller fue trasladada de Valencia a Toledo, en la capital del Turia se procedió a la quema de las culebrinas (armas de defensa personal) del arsenal. El fuego destruyó la madera y los cañones de los fusiles fueron comprados por los herreros valencianos para hacer herraduras muleras (una por cañón). Sin embargo, en la zona de Burjassot, de donde procedían la mayor parte de los operarios del Parque de la Ciudadela, el hierro nunca fue fundido. Los cañones de las culebrinas, que los lugareños llamaban trancas, fueron utilizados para disparar pólvora, según un antiguo rito del fuego. Los clavaban en el suelo y los hacían detonar. Por eso, allá por 1714, en Burjassot y alrededores nació el origen de la traca valenciana (el nombre viene de tranca). A caballo entre el siglo pasado y principios del siglo XX el pintor Constantino Gómez Salvador retrató aquel momento histórico en el cuadro Dispará de la traca en Burjassot, que ilustra este texto.

El síndico en Historia de la traca valenciana So Andrés Castellano, de la Asociación de Amigos de la Pólvora, opina que en Valencia no se puede hablar de pirotecnia hasta 1914. Es entonces cuando se estandariza el término, pues hasta entonces en la tierra levantina se entendía por tal sólo los artificios militares. Los festivos eran traca. "Antes de 1914 -explica- sólo hubo fuego valenciano, traca pura. Y siempre se trabajó, no como una ciencia, sino como una religión, una manera de vivir". Un ritual del fuego.

Y para que no quede duda, aquí el texto de So Andrés Castellano:

ORIGEN DEL NOMBRE VALENCIANO DE MASCLETÀ.

ORIGEN DEL NOMBRE VALENCIANO DE MASCLETÀ.

Todos los ritos del fuego valenciano que hacemos en creencia, todos tienen su nombre propio que lo menciona en creencia y nunca debe de ser cambiado por otro, ni tampoco tienen traducción a ninguna lengua. Pues la interpretación en ajeno nuca coincide con el sentir original de donde procede.
Nuestros ritos del fuego no tienen nada de lúdicos ni folklóricos. Y nunca, al igual que el nombre de Dios, se pueden pronunciar en plural.

Así tenemos el nombre de Aurora de Tro. Toc  Deu. Mascletà. Nuvolà. Cordà. Foc Stot; Foc Estot. Foc Siprès de Campanar. Foc Probesò. Aurora de les Astreles. Cada fuego tiene su correspondiente rito, o ritos, que nunca se deben de alterar, pues de ser alterados el rito no se cumplimenta.

Aclaremos el nombre de Mascletà.

Tal como ya sabemos, a partir de la llamada Batalla de Almansa, en la cual los borbones franceses quedan amos de España, desapareciendo a todos los que contra ellos han luchado, y todo aquello que les honra; de Valencia desaparecen la fábrica de armas conocida como Parc de la Siutat, que se desmantela, se desarma, y de nuevo se arma, pero no en defensa de la ciudad, si no contra ella. Siendo despedidos los forjadores y polvoreros que en su mayoría son de la ciudad de Burchasot.

Quemándose las milenarias Tranca que en sus almacenes se guardan. Vendiéndose sus cañoncetes a los herreros para que hagan herraduras muleras. También se venden las Bombardas Muralleras que defendían la ciudad en sus torres y murallas. Bombardas que en manos de quienes hacen los ritos del fuego quedan con el nombre de Canterella.

Pero los herreros Ferrers y Canters de los pueblos de Burchasot, Paterna, Moncada, Godella Bétera, no los destruyen –los guardan. Y posteriormente los ritos del fuego que se hacen en sincrético en las canteras, que se hacen en privado, pasan y se hacen públicos, y pasan a ser realizados a las puertas de las iglesias. Siendo los propios Mestre de Pica, Mestre Ferrer, quienes son los artífices de su Rechimentà. Y los concelebrantes de los ritos del fuego los propios habitantes chufa del pueblo donde se hacen.

Así, a partir de 1714, después de todas las misas mayores de las fiestas patronales de todos los pueblos valencianos, a las puertas de las iglesias y de las ermitas, se plantan en el suelo de una -a todas las Traca que se puedan permitir en pago en dinero, para ser disparadas 7 en Toc Deu, y el resto cuando la misa mayor termine.

El total de Traca que se Rechimentà, tiene un montaje original al que se le da el nombre de “Parva”. Después se Rechimentà en hilera, a lo que se le da el nombre de “Eizarmentat”. Después se Rechimentà en parrilla, a lo que se le da el nombre de “Engraellat”. Y siempre en cada Rechimentà, siempre se carga una Bombarda Murallera “Canterella” para ser disparada en final.

Cuando la fiesta es de Santos, Cristos, Santísimos, y los cofrades son Home, hombres, la Bombarda Murallera, la Canterella se carga en salva, en Albà.

Cuando la fiesta  es de Santas, o vírgenes, y las cofrades son Dona, mujeres, la Bombarda, la Canterella, se carga en Aleluya, se carga con versos o caramelos.

Cuando se terminan las misas mayores de la fiesta patronal, y se dispara, “Disparà” de la Rechimentà de Traca, si la fiesta es de Home, la Canterella final da Albà Mascletà. Quedando el fuego en su total con el nombre de Traca Mascletà.

Cuando se terminan las misas mayores de la fiesta patronal, y se dispara, “Disparà” de la Rechimentà de Traca, si la fiesta es de Dona, la Canterella final da Aleluya Femellà. Quedando el fuego en su total con el nombre de Traca Femellà.

Como en tierras valencianas las fiestas que hacen los hombres son muchas más que las que hacen las mujeres, de normal se dispara más Mascletà que Femellà, quedando por ignorancia de las gentes ajenas este nombre en todos los fuegos, tanto en la Mascletà como en la Femellà.

Al cantero o herrero que dispara Traca, se le menciona com a Mestre de Traca.

Tanto en la Mascletà como en la Femellà, cada Rechimentà y Disparà, es una composición musical lograda en sonido Tro, muy difícil de conseguir, pero que el Mestre de Traca que se precia siempre logra, pues aquellos que no lo logran no reciben Compromìs.

Y así fue la Mascletà y la Femellà durante todo el siglo XVIII, el XIX, y principios del XX.

So. Andrés Castellano Martí.


Cofundador del Museo Militar de Levante.