jueves, 26 de febrero de 2015

Pequeños placeres

Comentaba con alguien que esa mañana había recuperado la sensación de disfrutar de uno de esos pequeños placeres que con el tiempo deprecias. Sí, deprecias. No era más que comprar una barra de pan en un horno y al salir a la calle no poder resistir la tentación de pellizcar un pedazo de pan recién hecho para saborearlo mientras despierta la ciudad.

Satisfecho con el chusco en el buche zascandileaba solo silbando. Y he bordado la melodía. ¡Segundo pequeño placer del día! Más tarde, mientras comía pipas encontré ¡dos! pipas peladas en el mismo paquete, ¡tercer pequeño placer en una sola jornada! 
(Que yo pienso que esto lo hacen los "piperos" para que en el siguiente paquete de pipas nos retemos a superar esa cifra, es un cebo parecido al huevo sorpresa o a las pegatinas de los paquetes de papas, pero las papas ya vienen todas peladas ;-) ).

Regocijándome en cuan bien cuadré el silbido pensaba en el pequeño gran placer que debe sentir aquél que sabe tocar una guitarra (o cualquier instrumento musical), tiene voz, repertorio y desparpajo para tocar y cantar donde se presente. 

Mi reflexión no es más que pensar que si a mí oír una canción donde sólo hay voz y guitarra por lo general atrae mi atención y me produce un pequeño placer, a quien la interpreta -por el mero hecho de reproducirla- le debe causar al menos tres pequeños placeres. Uno: cantar el tema. Dos: tocar el instrumento. Tres: Oírse cantar y tocar la canción. Además, si la calidad de la ejecución es óptima recibirá como recompensa al menos otros dos placeres (ni grandes ni pequeños, sólo placeres) que son la admiración de la audiencia y mi envidia (sana, pero envidia por no tener ni voz ni guitarra).

Así pues, gente que sabéis tocar la guitarra, tenéis voz, repertorio, desparpajo...y tiempo. Proporcionadnos por favor pequeñas cantidades de placer en forma de canción. Amasadores matutinos, marcad las barras de pan con una línea discontinua (igual que los "abrefácil") para delimitar cuál es la porción de pan que podemos pellizcar antes de subirlo a casa, el placer hay que dosificarlo. Maniseros, churrucos y facundos..¡dos o tres pipas peladas más por paquete no os van a llevar a la quiebra! Hacedlo por nosotros.

Muchas gracias.


2 comentarios: