sábado, 23 de mayo de 2015

Vetusta de leyenda

Hoy es un día especial. ¿Porque es una jornada de reflexión previa a lo que puede ser la ruptura del bipartidismo en España? Podriá ser, pero no. Hoy es un día especial porque Vetusta Morla se consagra como artista en el Palacio de los deportes de Madrid.

Hace justo una semana que asistimos por primera vez a ver su directo y quedamos gratamente impresionados. Hay grupos (o solistas) que te gusta oirlos, los ves en directo y dejan de gustarte en "lata" y en directo. Hay otros que no, que sólo hacen que aumentar tu deleite al escucharlos después de confirmar que en directo se coordinan bien y transmiten. Y este es el caso de Vetusta Morla.

En clave "emprendedora" podemos decir que son un grupo Juan Palomo. Sin apoyo de grandes discográficas ni multinacionales han ido escalando poco a poco hasta poder llenar el Palacio de deportes (con gente que paga su entrada), sin publicidad en los medios de comunicación mayoritarios y a golpe de guitarra y de batería.
Se siente una envidia sana por saber que los miembros de la banda dejaron sus respectivos trabajos anteriores para dedicarse a lo que realmente les gusta, la música. ¡Y lo que nos hacen disfrutar!

En cierto modo me recuerdan a Héroes del silencio y su directo en el Palacio de deportes de Madrid también con llenazo, pero con la diferencia de que Héroes sí que tenía apoyo de multinacionales.

En definitiva, hoy es el punto de inflexión entre un ayer lleno de éxitos para Vetusta Morla y un mañana plagado de grandes citas.

¡Mucha suerte!

jueves, 26 de febrero de 2015

Pequeños placeres

Comentaba con alguien que esa mañana había recuperado la sensación de disfrutar de uno de esos pequeños placeres que con el tiempo deprecias. Sí, deprecias. No era más que comprar una barra de pan en un horno y al salir a la calle no poder resistir la tentación de pellizcar un pedazo de pan recién hecho para saborearlo mientras despierta la ciudad.

Satisfecho con el chusco en el buche zascandileaba solo silbando. Y he bordado la melodía. ¡Segundo pequeño placer del día! Más tarde, mientras comía pipas encontré ¡dos! pipas peladas en el mismo paquete, ¡tercer pequeño placer en una sola jornada! 
(Que yo pienso que esto lo hacen los "piperos" para que en el siguiente paquete de pipas nos retemos a superar esa cifra, es un cebo parecido al huevo sorpresa o a las pegatinas de los paquetes de papas, pero las papas ya vienen todas peladas ;-) ).

Regocijándome en cuan bien cuadré el silbido pensaba en el pequeño gran placer que debe sentir aquél que sabe tocar una guitarra (o cualquier instrumento musical), tiene voz, repertorio y desparpajo para tocar y cantar donde se presente. 

Mi reflexión no es más que pensar que si a mí oír una canción donde sólo hay voz y guitarra por lo general atrae mi atención y me produce un pequeño placer, a quien la interpreta -por el mero hecho de reproducirla- le debe causar al menos tres pequeños placeres. Uno: cantar el tema. Dos: tocar el instrumento. Tres: Oírse cantar y tocar la canción. Además, si la calidad de la ejecución es óptima recibirá como recompensa al menos otros dos placeres (ni grandes ni pequeños, sólo placeres) que son la admiración de la audiencia y mi envidia (sana, pero envidia por no tener ni voz ni guitarra).

Así pues, gente que sabéis tocar la guitarra, tenéis voz, repertorio, desparpajo...y tiempo. Proporcionadnos por favor pequeñas cantidades de placer en forma de canción. Amasadores matutinos, marcad las barras de pan con una línea discontinua (igual que los "abrefácil") para delimitar cuál es la porción de pan que podemos pellizcar antes de subirlo a casa, el placer hay que dosificarlo. Maniseros, churrucos y facundos..¡dos o tres pipas peladas más por paquete no os van a llevar a la quiebra! Hacedlo por nosotros.

Muchas gracias.


martes, 24 de febrero de 2015

And the winner is...


Per a desempalagar. He passat uns bons-mals minuts.

Demane disculpes per la qualitat i si hi ha algú que necessite que retire les seues images que m'ho comunique i aixì ho faré.




domingo, 1 de febrero de 2015

La tierra medi...ocre

Ayer de casualidad llegué a leer un artículo, léelo por favor primero, su autor es David Jiménez:


Una vez leído y releído no puedo más que asentir y darle la razón en todo lo que dice. Mediocre para este país empieza a parecerme casi exagerado si tomamos como puntos de referencia la calidad de la televisión, el nivel de cultura general, los modales, la tasa de paro....

Ahora bien, tampoco he parado de pensar en qué puedo hacer yo para salir (no yo, sino el país) de esta mediocridad atroz. ¿Qué granito de arena puedo aportar para que cada una de las cosas que me parecen mediocres o que contribuyen a esa mediocridad queden enterradas para siempre? ¿Es mi voto cada cuatro años suficiente para enderezar el rumbo? Sinceramente me considero falto de ideas útiles y me siento pesimista a la hora de creer que la tendencia se puede cambiar yendo en lugar de a pobres a super clase.

Hay muchos frentes en los que trabajar, desde marginación social, el analfabetismo (absoluto, social, tecnológico y económico) hasta la falta de medios, pero todo es cuestión de empezar. Quizá yo no sea el mejor ejemplo y es muy posible que si analizo para mis adentros haya muchas más cosas que podría hacer, pero de momento se me ocurren acciones sencillas que si muchos de nosotros cumplimos (o seguimos cumpliendo) pueden desencadenar en una pequeña mejora de nuestra sociedad.

Empezaremos por la televisión. Lo ideal sería borrar todos los canales y ver sólo películas en versión original (sí, llámame cultureta, pero de aquí diez o quince años cuando el que ahora es un niño chino afincado en españa vaya a buscar trabajo diciendo que sabe hablar perfectamente español, chino e inglés quizá esté por delante en la lista de candidatos de tus hijos, o de ti. Nunca se sabe). Puesto que la opción de borrado masivo no la veo viable, contribuiré no viendo -y por tanto no contribuyendo a su porción de share- aquellos programas que empleen lenguaje ofensivo en horario infantil, que tengan y presuman del grito como bandera, que fomenten el enriquecimiento de los necios y donde los malos modos sean parte del show.

El deporte: me considero un gran aficionado al deporte, pero tales barbaridades de dinero movidas por fútbol en Europa y por baloncesto, béisbol y fútbol americano en Estados Unidos me parece aberrante. Más cuando los verdaderos valores del deporte se encuentran en los deportes minoritarios, ya sea atletismo, piragüismo, pilota valenciana o halterofilia. Es ahí donde el esfuerzo tiene poco premio. No digo que un futbolista de primera no se esfuerce, pero Mireia Belmonte seguro que se esfuerza mucho más, y aún colgándose muchas medallas no tiene tantos minutos en televisión ni tantos ceros (a la derecha) en su cuenta corriente. Concluyendo, siempre que esté en mi mano contribuiré a dar a conocer los deportes minoritarios y con menos repercusión en los medios.

La cultura: un párrafo se me antoja poco texto para tan gran campo.
Un documental no tiene que ser sinónimo de aburrimiento, quizá descubras una vocación oculta en ti, o quizá aprendas cosas que no sabías. No hay que empacharse de documentales, pero uno de vez en cuando no viene nada mal para la masa gris. Con la música sucede lo mismo, hay tanta música y tantas maneras de darla a conocer hoy en día que el simple hecho de oír música que no habías oído antes (actual o clásica) y decir "me gusta" contribuye a que los demás tengan la opción de descubrirla.
Un debate aparte sería si debo comprar un cedé aunque el IVA cultural esté en el 21%. Si lo compro los gobernantes pensarán que si nadie deja de comprarlo está bien así y los impuestos siguen teniendo un sector del que recaudar; si no lo compro el artista dejará de ingresar un dinero que quizá con un 7% de IVA tuviera asegurado.

La tecnología: redes sociales principalmente, donde al igual que en la televisión tienes en tu mano elegir lo que puede aportar algo positivo a nuestra sociedad o fomentar el hastío cultural, laboral, musical. Plataformas reivindicativas como change.org donde sin miedo a ser clasificado con ninguna etiqueta pueda plasmar mi firma para reivindicar aquello que considere justo.
Hay aplicaciones móviles que también permiten "quejarse masivamente" para tener más fuerza a la hora de exigir cambios.

Por último, la comunicación. No concibo la cantidad de escalones que hay que subir o las trabas que hay que superar para llegar a plantear una queja a tu ayuntamiento, y no digamos a tu gobierno. Es muy probable que yo sea un ignorante, pero ¿alguien le ha escrito un mail /carta a algún presidente del gobierno y ha recibido respuesta? ¿Una respuesta que no haya sido un capotazo? ¿Una respuesta que haya desembocado en una solución?

El derecho al pataleo está bien, ¿pero tenemos que esperar cuatro años pataleando para ver si a lo mejor cambia aquello que pensamos que puede mejorar? ¿O es mejor actuar desde el minuto cero?