viernes, 31 de octubre de 2014

Cambio de rumbo, empezamos por las dos ruedas

Ha sido un día intenso, con la sensación de que muchos proyectos acaban y otras vidas comienzan. Es un final de curso sin haber acabado el primer trimestre y quizá por eso también aquí en el blog que acabo de desempolvar me quiera contagiar de este cerrar (o dejar entreabierta) una puerta para abrir otra.

Así que puesto que siempre le estoy dando vueltas a cómo podríamos tener un mejor entorno intentaré desarrollar aquí ideas que he ido teniendo, muchas veces inspiradas por noticias otras por el insomnio, otras por cubrir necesidades no cubiertas hasta ahora. No serán grandes parrafadas ni explicaciones técnicas, sólo pequeñas ideas que se podrían desarrollar pero que lamentablemente no tengo ni la capacidad, ni el tiempo ni los recursos para llevarlas a cabo.

Prefiero exponerlas en algún lugar antes que dejarlas morir en un cajón o una libreta, y si alguien tiene arrojo y ganas de llevar a cabo alguna de las ideas, pues que proceda conmigo o sin mí, al final repercutiría en el bien de todos.

Por defecto en las entradas me referiré a Valencia, la ciudad donde vivo, pero es extensible a muchos otros lugares.


Lo mejor será poner un ejemplo: Carriles bici inteligentes


La media de días soleados en Valencia es muy alta, la ciudad es llana y a priori todo parece favorecer los desplazamientos en bicicleta. Si los carriles bicis captaran la energía solar para alimentar "sólo" la cantidad de farolas y semáforos que hay en la ciudad, el ahorro y el impacto positivo en el medio ambiente sería tremendo. Habría otro motivo más para sumarse a los desplazamientos en bicicleta. Si en ¡Holanda! se están planteando sacar partido del sol, imaginad aquí....

Supongo que es lo de siempre y que yo veo las cosas a menudo demasiado fáciles, pero supongo que es más fácil invertir todo este dinero en el aeropuerto del abuelito.