miércoles, 31 de octubre de 2012

De paraguas y preferencias

No soy  un gran amante de los paraguas, más bien al contrario. Digamos que los odio aunque reconozco su utilidad.

Una vez planteada mi parcialidad, en días de lluvia me pregunto muchas veces lo siguiente: Cuando llueve, ¿quién tiene preferencia? ¿Existe algún código donde queden reflejadas estas preferencias? Lo desconozco la verdad, pero aquí os dejo mi propuesta:

Si no llueve:
- La preferencia de paso y elección de lugar de paso siempre la tendrá quien no lleve paraguas frente a quien lleve el paraguas cerrado y éste último frente a quien lleve el paraguas abierto. Los bajos respecto a los altos, los niños respecto a los mayores etc (sentido común, vamos)

- Todo aquél que lleve el paraguas abierto mientras no llueva deberá tener precaución para no lesionar a nadie con las varillas del paraguas.

Si llueve:
- La preferencia de paso y elección de lugar de paso siempre la tendrá quien no lleve paraguas frente a quien lleve el paraguas cerrado y éste último frente a quien lleve el paraguas abierto. En caso de igualdad de condiciones, el orden de preferencia será el siguiente:
                                         Si no lleva paraguas:  Los bajos respecto a los altos, los niños respecto a los mayores etc (sentido común, vamos)
                                         Si lleva paraguas cerrado: quien tenga el paraguas más pequeño tendrá preferencia, y si son iguales, los bajos respecto a los altos, los niños respecto a los mayores etc
                                         Si lleva paraguas abierto: quien tenga el paraguas más pequeño tendrá preferencia, y si son iguales, los bajos respecto a los altos, los niños respecto a los mayores etc

Apliquemos este código básico de conducta paragüil para evitar ir tropezando con ojos extraídos por varillas de paraguas.

No se lo digáis a nadie, pero hablo de esto como cortina de humo para ver si os olvidáis de la crisis ;-)

sábado, 27 de octubre de 2012

Cadena de favores

Quizá peque de repetir lo que otros han dicho, quizá sea muy obvio. Quizá no.

Todo surgió a raíz de un comentario de una compañera que sugería que nuestros regalos navideños fueran adquiridos a personas emprendedoras en lugar de a grandes superficies o a multinacionales. Aunque al principio dudé un instante, luego me pareció una muy buena idea que intentaré poner en práctica en la medida de lo posible, y ¿por qué?

Porque estas grandes empresas no tienen suficiente con ganar el mismo dinero que el año pasado, hay que ganar más aún. Y si por una de aquellas se gana menos dinero que en el ejercicio anterior, para ellos ya "se está perdiendo dinero".
                                                        Un emprendedor, una persona que "se lo curra", quiere ganar dinero para recuperar aquello que ha invertido a base de mucho esfuerzo y además necesita más ingresos para poder comer, pagar sus gastos mensuales y...¡pagar impuestos!


Una gran empresa hará mil artimañas para evitar pagar tasas e impuestos que buena falta le hacen al estado para dejar de recortar.
                                                        Un pequeño empresario si no paga...¡ay si no paga! Seguramente será insolidario, no tendrá conciencia ciudadana y es probable que se le condene.

En las grandes firmas los trabajadores funcionan a base de objetivos, objetivos poco realistas que vienen impuestos "desde arriba" donde les trae sin cuidado que la gente no pueda pagar su alquiler o su hipoteca pero es de rigor que compren ropa de marca, videoconsolas, etc
                                                         El/la emprendedor/a intentará vender lo máximo posible sin presionar a nadie, ya tiene bastante presión pensando si podrá pagar a fin de mes todo lo que tiene que pagar. Sus trabajadores irán a trabajar más felices y ello repercutirá en el bien del empresario, del trabajador y de los clientes.

Por último pensé que claro, estaba muy bien que recomendáramos a aquellos que venden productos pero ¿qué pasa con los que ofertan servicios (los traductores, por ejemplo)? ¿Quién los recomienda? ¿Quién da publicidad a sus habilidades? Creo que en estos días más que nunca debemos potenciar el boca-oído, e internet y los blogs, facebook, twitter...son plataformas que están en todo el mundo y son perfectas y gratuitas para darse a conocer. Así que si eres emprendedor, autónomo o tienes una pequeña empresa, no dudes en contactar conmigo e intentaré ser una parte más de tu campaña de promoción. No prometo nada, sólo tengo este escaparate donde, ¿quién sabe? Alguien puede necesitar tus servicios o productos.

lunes, 22 de octubre de 2012

A un amigo y a una enemiga

http://vimeo.com/33941452



A un amigo:
Quizá nunca te dije que te aprecio, que me parecen grandes las decisiones importantes que has tomado en tu vida, que has sabido luchar, caer, levantarte, caer, luchar y tener siempre la cabeza bien alta a pesar de los pesares.
Nunca el contacto fue lo suficientemente intenso como para sin tapujo alguno decir que me pareces mucho más inteligente que la media y que das buena prueba de ello cada día.

A las personas las moldea su entorno, el tiempo y en algunos casos, ella. La enemiga.

Entiendo tus inquietudes y tus ganas de contar, de describir, de intentar ayudar a que no vuelva a pasarle a nadie. Comprendo que es difícil. He sufrido de cerca vivir difícil.

A una enemiga:
Entraste sin permiso y dejaste una secuela que seguramente no se borre nunca. Te fuiste, gracias. Te fuiste después de haber arrasado todo un campo en flor, a punto de dar su cosecha. Por suerte ese campo, como muchos otros, se levantaron a base de esfuerzo propio y ajeno. De fertilizante y de agua milagrosa.

Todo ello tuvo un coste, algo que sólo tú sabes valorar. Un coste que para ti es alimento y para el resto de la humanidad es desesperación.

Lucho cada día para que tu presencia no moleste a los míos, a ninguno si quiera en tu forma más débil. Lucho para ser fuertes, ya que tú -Enemiga- aprovechas cualquier punto débil para instalarte plácidamente.


sábado, 20 de octubre de 2012

Nombres de calles (2)

Seguro que muchas veces has pasado por la calle Gaspar Aguilar, ¿no te has preguntado nunca quién fue?
Nació en Valencia en el año 1561 y murió en la miseria el 1623, fue un escritor español.

Se tuvo que casar contra su voluntad y sirvió a varios nobles.

Escribió comedias y fue cronista de muchas fiestas que se celebraban en Valencia, entre sus obras podemos encontrar:

La expulsión de los moros de España (1610).
:En castellano
            Rimas humanas y divinas
           Epitalamio en cuatro lenguas al casamiento de madona Francisquicia
En valenciano
           Sonet d'elogi a l'obra d'Onofre Bartomeu Ginard sobre els furs de València (1608)  
           Vexamen bilingüe



¿Sabrías situar esta calle en el plano de Valencia?

sábado, 6 de octubre de 2012

Telebasura

¿Quién manda en la televisión? Pública o privada, lo mismo da, ¿quién manda? Me lo planteo muchas veces y al final siempre acabo pensando lo mismo: la que manda es la audiencia.

A partir de ahí intento recordar si en algún momento de mi vida alguien me ha tenido en cuenta como telespectador. No. Nadie. Nunca.

Me preocupa pensar que con 7, 8 años al volver del colegio yo veía Barrio Sésamo o "Campeones" y que ahora al llegar a casa l@s niñ@s puedan ver a una panda de vividores gritándose entre sí, sin dejar que se entienda nada y hablando de ellos mismos. Me preocupa más aún que estos programas sigan en antena y que lo hagan en horario infantil. ¿Este es el ejemplo a seguir? Ya no para niños, sino también para mayores.

¿Es esta televisión la propaganda del s. XXI? ¿No se dan cuenta los informativos/informadores que emitir la ejecución de alguien a la hora de la comida o de la cena no es plato de buen gusto? (A ninguna hora lo es, pero menos con la cuchara llena).

Estamos (están) más preocupados porque la publicidad no supere los "x" minutos que por proteger al telespectador. De eso y de que la audiencia se mantenga y suba, y por lo que se ve no baja, lo que es para mí motivo de tristeza. Ese "si veo esto no pienso" me saca de mis casillas. ¡Lo que hace falta para salir de esta es pensar!¡Compartir lo que piensas!

Si la solución debe ser bloquear o no ver determinados canales, apaga y vámonos. Comulgo con la libertad de expresión (con sentido común por supuesto) e incluso comulgo con que a mí me puedan gustar ciertos programas y al vecino del quinto otros de temática radicalmente opuesta. Con lo que no comulgo es con hacer negocio con la vida (pública o privada) de otros, ni con que esos otros también estén dentro del negocio. Que aquí el más tonto hace relojes.

¿Qué tal un canal formativo, divulgativo, sin ser aburrido? Quizá para esto no haya dinero, o mejor dicho, devolver un favor en forma de "emisora divulgativa" puede que no sea suficiente premio para pretéritas proezas que quedaron en el cajón del "ya te lo pagaré algún día".

Suerte que tenemos internet y podemos desentendernos de la caja tonta.